Sabías que 2017 fue el segundo año más caliente de la historia desde 1880? Si, estamos en el horno (literal). Pero, irnos de vacaciones y olvidarnos de todos los problemas del mundo no es la solución, porque cambio climático y turismo están muy relacionados. El objetivo de este post no es desanimar, sino generar consciencia y pensar acciones concretas para incorporar en nuestra rutina diaria y viajes. Porque si no podemos ser más conscientes en nuestro día a día, menos podremos serlo en nuestros viajes.

 

 

2017, el segundo año más caliente de la historia

2017 es el segundo año más caliente de la historia desde 1880. El primer puesto lo sigue ocupando 2016. Y el top 5 de los años más cálidos se ubican todos desde 2010 hasta la fecha.

En Argentina, en 2017 se registró la más alta temperatura desde 1961. El 27 de enero del año pasado, el termómetro alcanzó los 43,5 ºC en Puerto Madryn, lo que la convirtió en lugar más caliente del mundo registrado hasta el momento en una latitud tan al sur del globo.

Preocupante, ¿no?

Lo cierto es que se habla mucho del cambio climático y se hace poco. Todos los años se habla del compromiso de los países en bajar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pero a nivel individual nos cuesta muchísimo relacionar nuestros actos diarios con este fenómeno tan macro y de efectos poco medibles en nuestro día a día.

Pero ahí está, el calentamiento global es una realidad y, según dicen los estudios, a menos que no hagamos algo para reducir nuestra huella de carbono, va a mantenerse y aumentar con consecuencias como:

  • Islas que desaparecen y zonas costeras que queden bajo el agua debido al aumento del nivel de los mares y acción de las olas.
  • El desarrollo de huracanes y tormentas cada vez más fuertes.
  • Inundaciones y sequías cada vez más frecuentes.
  • Poblaciones enteras se quedarán sin fuente de agua para tomar por el retroceso de glaciares.

Cambio climático y turismo

 

 

¿Entonces? ¿Cómo hacemos para bajar nuestras emisiones al viajar, por ejemplo? Porque la mala noticia es que el calentamiento global no se toma vacaciones con nosotros. Al contrario, es cuando más trabaja.

A medida que la población aumenta, mientras escribimos esto somos 7.590.143.690 personas (para ver cuánto aumentó esta cifra ahora que leés este post hacé click acá) la cantidad de viajeros también aumenta.

Y esto implica: más gente viajando en avión, más cantidad de gente visitando destinos turísticos naturales, históricos/culturales y urbanos que en la mayoría de los casos no están preparados para el turismo, porque no existe una planificación adecuada, ni siquiera para la población que habita esos lugares.

En definitiva más emisiones de CO2 a la atmósfera, más basura generada, más impacto en el ambiente.

Cambio climático y turismo

photo credit: 350.org Cairns bleaching action via photopin (license)

 

 

5 acciones que pueden hacer una gran diferencia en tu rutina y en los viajes

 

El objetivo de este post no es desanimar, sino generar consciencia e invitarte a ACTUAR AHORA. ¿Qué puedo hacer este año para bajar mis emisiones diarias? ¿Te imaginas que pasaría si cada vez somos más los que nos hacemos esta pregunta? No hay duda, los cambios colectivos empiezan con los cambios individuales.

 

 

  • Bajar el consumo (reducir)

    En serio, ¿realmente necesitas lo que vas a comprar en este momento? Esta simple pregunta es el primer paso. Es realmente un hábito que nos lleva a preguntarnos antes de comprar un producto/servicio que tal vez no necesitamos.

  • Calidad vs. cantidad en todo (saber elegir)

    Si realmente lo necesitás, entonces elegí calidad. Sí, seguro esto implica un precio más elevado. Pero se traduce en el trabajo bien remunerado para la realización/ejecución de un producto/servicio, en la durabilidad, en los materiales nobles no contaminantes que se utilizan. Preguntarse a quién le estás comprando, mirar las etiquetas. Sabemos que hoy en día es un trabajo a lo Sherlock Holmes, pero es nuestra responsabilidad, gente.

  • Incorporar hábitos más conscientes a tu rutina

    Tener conciencia en el consumo energético, separar tus residuos, compostar, elegir medios de transporte público, andar en bici, caminar, etc

  • Compensá tu huella de CO2

    Pasá a la acción y planta árboles nativos.

  • Compartí tu experiencia con otros

    Involucrate con causas que te sensibilicen y compartí tu experiencia para generar conciencia en otros. Es una buena forma de ayudarnos entre todos a salir del piloto automático.

 

Para nosotros es muy importante generar consciencia. Porque si no podemos aplicar esto en nuestra vida diaria, menos podremos hacerlo en nuestros viajes.

 

En Ammanik trabajamos en estas 5 acciones y otras más para acercarte las mejores propuestas de viajes sustentables en Argentina. Trabajamos con los emprendimientos turísticos más comprometidos con el ambiente y las comunidades locales. Y también te ayudamos a compensar la huella de CO2 de tu viaje colaborando económicamente con Árboles Sin Fronteras.

 

 

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Header photo credit: vwcampin Lake St Clair – Frozen (In Explore – 01/03/2018) via photopin (license)

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